Quedar afuera esta esta primera edición de la Copa Argentina 2012, duele. Más si en todas las series, incluida esta última con Racing, no se perdió. Algunos piensan que los penales son una lotería o son virtud de los arqueros/jugadores que saben como atajarlos o patearlos, lo cierto es que River tenía en los pies del "Keko" Villava el pase a la final pero este pegó en el palo y en la serie de 1 a1 Racing convirtió y al pibe Vila se lo atajaron.
Era un objetivo el ganar la Copa para jugar la Sudamericana. Igual hay que rescatar las decisiones que tomó Almeyda , se la jugó con los mismos que fase a fase fueron clasificando a River hasta la semifinal y con el objetivo principal, el ascenso en juego, no se podía dar el lujo de poner titulares cuando el domingo hay una final con Boca Unidos por el torneo. Como digo esto, tampoco estoy de acuerdo con no haber llevado si siquiera a Cavenaghi y Sánchez al banco. Creo que podrían haber hecho un esfuerzo, no así Trezeguet ni el maestrico González que no están en su plena forma física.
La final con Boca era un anhelo, pero más anhelo es conseguir el ascenso y devolver lo más pronto posible el lugar que merece este equipo. Ojalá que esta eliminación no repercuta en el plantel, aunque es difícil o por lo menos si le quieren caer a alguien que sea a Almeyda que tiene espaldas suficientes para bancarse esta y muchas más.
Los pibes de River dejaron todo, nada para reprocharles. Hay que seguir mirando el horizonte que es el ascenso. Ahora más que nunca a no desviarse del objetivo principal.

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